“Amistades Eternas”: un congreso que sanó corazones y encendió propósitos.
Nirgua, Venezuela – 14 de junio de 2025. En el corazón del Instituto Universitario Adventista de Venezuela (IUNAV), se vivieron tres días de inspiración, reflexión y decisiones firmes para vivir relaciones con propósito. Más de 250 jóvenes solteros y novios respondieron al llamado del Congreso “Amistades Eternas”, organizado por el departamento de jóvenes de la Unión Venezolana Occidental (UVOC).
El encuentro nació con una visión clara: ayudar a la juventud a construir vínculos sólidos, guiados por la Palabra de Dios y fortalecidos por una identidad restaurada en Cristo.
Día 1: Una bienvenida llena de energía y esperanza
La apertura fue marcada por una puesta en escena emotiva a cargo del equipo de IUNAV. Acto seguido, los pastores Orlando Ramírez y Osmar González, junto a sus esposas, ofrecieron palabras de aliento centradas en la fidelidad y la esperanza en las promesas divinas. El pastor José Morillo cerró el día con un poderoso mensaje que preparó el terreno espiritual para lo que vendría.
Día 2: Formación, reflexión y propósito
Con dinámicas participativas y seminarios especializados, el segundo día se enfocó en temas que impactan directamente la vida afectiva y espiritual de los jóvenes. Entre los temas tratados estuvieron:
- La soltería con propósito
- Comunicación efectiva en la relación
- Inteligencia sexual
- Sanando las heridas del corazón
Los ponentes, entre ellos psicólogos adventistas como Vanessa Pacheco y Nathalie González, guiaron a los asistentes hacia un entendimiento bíblico y emocional del amor.
Elena G. de White escribió: “El amor verdadero no es un impulso, sino un principio divinamente implantado, que obra paciente y persistentemente para el bien del ser amado” (Cartas a Jóvenes Enamorados, p. 26).
Día 3: Amar desde la sanidad
El sábado, el mensaje giró en torno a la resiliencia y la inteligencia emocional, con presentaciones a cargo de la especialista Mildred Morenos. Uno de los momentos más impactantes fue la prédica “El extraño síndrome de Sansón” del Pr. Johan Mendoza, quien invitó a los jóvenes a reconocer aquellas conductas que, aunque sutiles, los alejan del propósito de Dios.
La jornada culminó con una cena de gala, donde los asistentes compartieron testimonios, oraciones y compromisos renovados. Se entregaron reconocimientos a los ponentes y se elevó una oración especial por las relaciones que florecieron durante el evento.
Un legado de fe
“Amistades Eternas” dejó una semilla de transformación en cada corazón. Fue el inicio de una vida relacional guiada por la fe, la sanidad y la esperanza eterna. Tal como enseña Elena G. de White: “El corazón que ha respondido al amor de Cristo será lleno de su Espíritu.” (El Camino a Cristo, p. 64).